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Fisioterapia Ginecológica

Fisioterapia Ginecológica

Centro de Fisioterapia Ginecológica en GRANADA

¿Qué es la fisioterapia ginecológica?

Podemos dar una definición común para la fisioterapia ginecológica, la fisioterapia obstétrica y la fisioterapia uroginecológica, refiriéndonos a ellas de modo conjunto como la rama de la fisioterapia que se ocupa del diagnóstico y tratamiento de los trastornos del suelo pélvico así como del plano sexual, que pueden originarse, en el caso de la mujer, tras el parto o en la menopausia, por ejemplo y, en el hombre, tras una cirugía de próstata.

En el caso concreto de la ginecológica y, centrándonos en los trastornos femeninos, debemos recordar que, según la OMS, alrededor del 50% de las mujeres sufren en algún momento de su vida incontinencia urinaria, que aproximadamente un 20% de las mujeres de entre 70 y 75 años tienen incontinencia urinaria diariamente y que un 10% de mujeres de cualquier edad padecen incontinencia de manera frecuente.

fisioterapia ginecológica

Estos datos son el resultado del debilitamiento que suelen sufrir muchas mujeres del suelo pélvico en algunos momentos de su vida. De hecho, tras la menopausia, dos de cada diez mujeres tienen también incontinencia urinaria, especialmente las que han tenido varios hijos.

De este odo, este tipo de  fisioterapia  se presenta íntimamente ligada con la fisioterapia de suelo pélvico, por cuanto muchas mujeres sufren un fuerte debilitamiento de la musculatura de esta zona en determinados momentos a lo largo de su vida (menopausia, tras el parto, durante el embarazo…) que provocan los padecimientos propios de los trastornos en esa zona del cuerpo que ya explicamos en nuestro apartado referido a los servicios de fisioterapia del periné.

Afecciones de las que se ocupa la Fisioterapia Ginecológica

Como ya vimos en la sección de fisioterapia de suelo pélvico, las afecciones más habituales en este campo son las relacionadas con la incontinencia urinaria, la fecal, el prolapso o descolgamiento de órganos, dolor en el periné, estreñimiento y disfunciones sexuales en la mujer (dispaurenia, vaginismo, anorgasmia, dolor en las relaciones sexuales…) a las que, si hablamos también de fisioterapia uroginecológica, se podrían sumar las disfunciones sexuales masculinas (disfunción eréctil, eyaculación precoz…).

Si a esto unimos las disfunciones específicas de las que se ocupa la fisioterapia obstétrica, relacionadas con las afecciones que se producen en la zona del suelo pélvico tras embarazo y parto, estaríamos en general hablando de ramas de la fisioterapia que se engloban dentro de la que se ocupa del suelo pélvico y el periné.

En el caso concreto de los prolapsos referidos a las mujeres, estamos hablando de una caída de órganos hacia la zona vaginal como consecuencia de estreñimientos crónicos, menopausia, deportes que impliquen impactos abdominales, saltos, correr, etc, así como consecuencia de componentes genéticos que influyen de manera importante.

En estos casos, los elementos que tienen como finalidad contener y sostener las vísceras de la pelvis, como los ligamentos, fascias y músculos, pueden ceder de manera más o menos grave, provocando que el prolapso haga acto de presencia.

En el supuesto específico del prolapso genital, se puede producir el descolgamiento de la vejiga (cistocele), del recto (rectocele) o del útero (histerocele), y puede ir acompañado de síntomas asociados como incontinencia, sensación de pesadez, etc. Estos prolapsos requieren necesariamente su tratamiento tan pronto como sean detectados los primeros síntomas y con independencia del grado o gravedad que presenten, ya que normalmente tienden a agravarse sin recibir la terapia adecuada hasta el punto de llegar a necesitar, incluso, cirugía.

Anatomía suelo pélvico

Las terapias indicadas en la etapa incipiente del trastorno son precisamente las que presta este tipo de fisioterapia, muy eficaces para mejorar el prolapso ya producido o para prevenirlo, especialmente en el de vejiga y útero, haciendo desaparecer total o casi totalmente los síntomas mencionados de incontinencia urinaria, dolor, abultamiento en zona genital, sensación de pesadez, etc.

En cambio, cuando el prolapso está más avanzado, el objetivo de las acciones de la fisioterapia ginecológica sería evitar el aumento del descolgamiento y obtener una mejora de los síntomas. Pero incluso cuando la opción de la cirugía se revela como ineludible, el tratamiento fisioterapéutico resulta esencial como complemento, asegurando los resultados positivos de la intervención y previniendo recidivas.

Otras alteraciones que también son objeto de la fisioterapia ginecológica, fisioterapia obstétrica y fisioterapia uroginecológica, son las relacionadas con hernias (inguinales, umbilicales o discales, que son provocadas por ejercerse demasiada presión sobre el abdomen y la pelvis, así como también incluso los problemas de hemorroides.

Tratamientos de las afecciones relacionadas con la Fisioterapia Ginecológica

Cuando nos referimos a los tratamientos que conforman las actuaciones terapéuticas de la este tipo de fisioterapia, podemos diferenciar entre los que van dirigidos a solucionar o paliar los trastornos que ya se padecen, o bien los que tienen como objetivo la prevención.

En cuanto a los primeros, nos encontramos con diferentes posibilidades que pueden estar indicadas en mayor o menor medida dependiendo del trastorno que se sufra. De este modo, existen técnicas manuales, comportamentales, biofeedback, electroterapia, masaje perineal o la cinesiterapia. Estas terapias se consideran conservadoras y, por tanto, no suponen un tratamiento agresivo que pueda conllevar otras posibles consecuencias negativas.

tratamiento fisioterapia ginecológica

Cuando hablamos de la prevención, debemos hacer hincapié en la importancia que tiene adelantarse a la existencia de un problema en el suelo pélvico mediante el entrenamiento de la musculatura de toda esa zona, para evitar encontrarnos con afecciones tras el embarazo y el parto, una cirugía o la llegada de la menopausia. Así, la fisioterapia ginecológica y del periné es tremendamente beneficiosa como terapia de prevención de este tipo de problemas, especialmente durante todas las etapas del embarazo y después de que se haya producido el parto.

En estas fases, desde YoFisio podemos ofrecer la orientación necesaria para que el cuerpo de la madre se consiga amoldar sin ningún inconveniente ni dolencia a cada uno de esos momentos, enseñándole los ejercicios necesarios y el modo de ejecutarlos, mejorando, al mismo tiempo, el estado físico de la mujer. Asimismo, esta actividad de prevención que colabora en obtener una forma física adecuada, también logra reducir el sufrimiento de la madre en el parto e incluso el que pudiera repercutir en el niño, evitando posibles trastornos que podrían acabar apareciendo como es el caso de la episiotomía.

En definitiva, realizar los ejercicios indicados durante el embarazo, sea o no en grupo, ayudará a la salud y buen estado de la zona del suelo pélvico especialmente, ateniéndose siempre la madre a las instrucciones del fisioterapeuta respecto al modo en que tales ejercicios se hayan de realizar, para evitar lesiones.

Como hemos visto, la fisioterapia ginecológica, la fisioterapia obstétrica y la fisioterapia uroginecológica son una parte de un todo, la fisioterapia del suelo pélvico, que ayudan de modo específico a los problemas que, en hombres y especialmente en mujeres, surgen en determinadas fases de la vida en esa zona del cuerpo.

Contar con los profesionales adecuados y especializados es siempre una garantía de salud en estos casos, por lo que en YoFisio ponemos nuestra experiencia en este campo a tu servicio.

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